Vuelve la exposición permanente de figuras franciscanas a la Gran Sala del museo

La exposición permanente de figuras franciscanas vuelve a instalarse en la Gran Sala del museo, presentando un valioso conjunto de esculturas devocionales vinculadas a la espiritualidad y misión de la Orden Franciscana. La muestra reúne obras realizadas principalmente en madera tallada y policromada entre los siglos XVI y XVIII, con representaciones mayoritarias de San Francisco de Asís, junto a una escultura de San Antonio de Padua, reflejando la difusión y arraigo del ideario franciscano en distintos contextos culturales de América.

El recorrido expositivo se articula en torno a uno de los momentos más significativos en la vida de San Francisco de Asís: la renuncia a los bienes terrenales. Este gesto fundacional dio origen al hábito franciscano, una vestimenta sencilla que se transformó en símbolo de pobreza, humildad y desprendimiento. Confeccionado con materiales simples pero resistentes, el hábito acompañó a los frailes en su vida cotidiana y en sus labores misionales, siendo remendado tantas veces como fuera necesario y complementado, en ocasiones, con elementos prácticos como sandalias, morrales o capas.

Las obras exhibidas permiten apreciar la diversidad de representaciones del santo, realizadas por autores anónimos y atribuidos, provenientes de distintos territorios, como el ámbito cuzqueño, americano, local y chilote. A través de estas imágenes, la exposición invita a reflexionar sobre la construcción visual de la santidad franciscana y su adaptación a distintos lenguajes artísticos y materiales.

Como parte del montaje, se incorpora una réplica de un hábito franciscano del siglo XVII, confeccionada siguiendo las instrucciones y el patrón contenidos en el tratado Geometría y trazas pertenecientes al oficio de sastres, escrito por el maestro Martín de Andúxar e impreso en Madrid en 1640. Elaborada en paño de lana en tejido de sarga, la réplica permite comprender de manera tangible los materiales, formas y significados asociados a esta vestimenta, ampliamente difundida en la América hispana y representada en numerosas obras de arte virreinal.

Esta exposición ofrece una oportunidad para profundizar en la historia, espiritualidad y legado artístico de la Orden Franciscana, a través de piezas que dialogan entre devoción, arte y patrimonio.