Oración por la justicia y paz en Chile

Convocados por el museo y el convento de la Alameda, fieles de distintas comunidades religiosas y prácticas espirituales se reunieron en el jardín colonial, para levantar cantos y plegarias a Dios.

En las dependencias del convento aledaño a la iglesia más antigua de Santiago, en calle Alameda, donde durante la última semana se han movilizado miles de personas clamando por mejores derechos sociales, el Museo de Arte Colonial de San Francisco y los hermanos franciscanos, organizaron un encuentro ecuménico e interreligioso, de oración y reflexión por la paz y la justicia de Chile.

“Tenemos algo que decir, algo que mostrar”, dijo el provincial de la Orden Franciscana, hermano Isauro Covili, al referirse al movimiento social. “Queremos colaborar no sólo desde una carta y una declaración, que ya hemos hecho, sino que desde la oración y desde la fuerza que la oración tiene. La paz, la justicia social, la verdad son elementos que están impresos en el corazón de las personas y por lo tanto son propios de Dios y propios de los hombres”, expresó.

Del encuentro, que se realizó en los jardines del convento franciscano, participaron fieles de distintos credos y confesiones, quienes desde su propia espiritualidad oraron por el bien del pueblo chileno: “Nos hemos reunidos porque creemos que un mundo mejor se construye a través de la unidad. Esta es una expresión de lo que nos debe mantener unidos frente a tanta diversidad, división y odio que estamos viviendo en este tiempo. Es un mensaje para toda la sociedad de que debemos construir en las cosas que realmente son esenciales y eso es el bien común de todos”, señaló el hermano Máximo Cavieres, animador de la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la provincia franciscana.

Los representantes que dirigieron las oraciones fueron el hno. Santiago Andrade, guardián del Convento San Francisco de la Alameda; la pastora Juana Albornoz Guevara, de la iglesia Misión Apostólica, directora de la Fraternidad Ecuménica de Chile; Fuad Musa, presidente el Centro de la Cultura Islámica; Verónica Pérez, de la Pastoral Mapuche; Raúl Calviqueo, del Centro de Estudio y Meditación Budista Mahayana Otzer Ling; pastora Gloria Rojas,  iglesia evangélica luterana en Chile; Caroline Moosavi, de la comunidad baha’i de Chile; y el rabino Dani Zang, de la comunidad judía.

Para Caroline Moosavi, de la comunidad Bahai de Chile, “los seres humanos estamos realmente hechos para servir unos a otros y este es uno de los signos de eso, de que estamos acá por el amor a la humanidad y porque el mundo tiene que ir evolucionando y cambiando. Las personas están orando a Dios, pidiendo lo mismo y acá en Chile con más fuerza, porque estamos viviendo una crisis, así que estamos ante una gran oportunidad y tenemos que tomarla para sobrellevar este gran desafío y estar cada vez más unidos”, comentó.

La pastora Juana Albornoz, por su parte, sostuvo que el espacio de unión en la oración es “oportuno por lo que estamos viviendo como país, porque además se hace en este lugar que es como el santuario donde la base principal es la paz y el reconocernos como hermanos en todo lo que es la creación de Dios”. Agregó que fue un momento de comunión y espiritualidad donde se hizo presente la hermandad de “un solo Padre”.

Daniel Zang, rabino de la comunidad judía en Chile, destacó el espacio para poder “rezar poder y expresar entre todos nuestro deseo por construir una sociedad de paz. Es muy emocionante poder encontrarse, generar un momento de espiritualidad y rezar todos juntos.

El encuentro culminó con el rezo de la Plegaria Simple de San Francisco en el frontis del museo y el replique de las campanas de la iglesia de San Francisco,  en homenaje por todos quienes han perdido la vida durante los últimos días, por los enfermos y por quienes sufren.